El propósito que nos anima al crear este nuevo blog es mantener vivo en el recuerdo ese retazo de tierra taína que nos vio nacer: Banes, acercando a todos los Banenses a través de la evocación de imágenes y recuerdos. Es el sitio virtual idóneo para detenerse a conversar, como en los viejos tiempos, relatando anécdotas que nos lleven definitivamente al reencuentro con el pasado. Complementa nuestra exposición una iconografía banense, así como una galería de banenses ilustres.

martes, 5 de octubre de 2010

ESTAMPAS DE BANES POR: HIDELISA VELÁZQUEZ PRATTS


XIV. LOS PARA´OS.

Creo que cada pueblo se gana su individualidad aun cuando el rasgo diferenciador sea valorado como negativo por los mismos que lo habitan.
Banes tiene varios aspectos que lo hacen singular, sui generis.
En este pueblo todo suceso se gana en nombre y como si fuera muy sencillo que cien mil personas se pusieran de acuerdo, el nuevo nombre entra a formar parte de su diccionario municipal.
Hay muchos ejemplos. Mencionaré dos solamente porque el objetivo es uno solo.
Cuando el Gobierno Revolucionario comenzó las obras en Banes, uno de los primeros establecimientos transformados fue el actual restaurante  El Sodito.  Allí se dispuso para la atención al público un largo mostrador sin banquetas ni sillas. Esto motivó que se ganara el nombre de Los Paraos (se oía decir  a menudo Voy a Los Para os, hay tal cosa en Los Para’os. Nadie decía El Sodito.
Por esa época habían construido también el reparto Julio Antonio Mella. Creo que este ha recuperado el nombre, aunque sea por una parte de la población banense. Se lo cambiaron desde que surgió porque los dueños de estas nuevas viviendas menospreciaron los muebles que se les habían entregado con la nueva casa; se decía que los habían utilizado como leña para cocinar. Por tal razón, el reparto adoptó en nombre popular de Los  Para os.
La vox populi es tan fuerte, que determina la forma de decir y una modalidad dada se hace norma que puede, con el tiempo y la tradición, convertirse en norma oficial. Lo popular se manifiesta también en la modificación del participio parados por para’os.
No hay quien pueda con los pueblos cuando ellos se imponen y quieren determinar su destino.

XV. LA  CALLE  DE  LA   CADENA .
Muy temprano, de niña, escuché este nombre porque vivía cerca, casi tocando,   la mencionada calle. Yo me preguntaba: ¿por qué este nombre si no hay ninguna cadena?  Además, su nombre oficial actual es Máximo Gómez.
Buscando en la memoria colectiva del vecindario, llegué a conocer que aquella casa antigua de dos pisos, de madera y muy alta, sita en la esquina contraria a mi casa, tuvo una cadena gruesa y llamativa en el frente.
La casa  o edificio estaba compuesta por seis viviendas en las que vivían seis familias. La cadena se había vuelto tan significativa, que las miradas insistentes de los transeúntes ya molestaban a los inquilinos. Un buen día desapareció la cadena y no quedó claro por qué ni por quién, ni cuándo exactamente.
La calle de la Cadena se nombra aún, y aunque ya no existía tal cadena, el nombre permanece hasta hoy. Tal vez algunos la llamen por el nombre oficial, pero quedan voces que mantienen el nombre popular. 
En las imágenes: El Palacio Municipal, construido en el año 1948, y la playa de Morales, una tarde de tormenta. ( Foto cortesía de Mirtha E. Ruíz)

Sobre la autora:
Hidelisa Velázquez Pratts (1952) Licenciada en Letras y Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Santiago de Cuba. Trabajó desde 1978 en el Instituto José de la Luz y Caballero y a partir de 2001 en la Universidad de Holguín Oscar Lucero Moya. Máster en Historia y Cultura Cubana y Profesora Auxiliar. Autora de artículos y ensayos publicados en periódicos y revistas provinciales y nacionales como Ahora, Juventud Rebelde y Ámbito. Tiene publicaciones en monografías.com e ilustrados.com. Coautora del libro Conferencias de Lingüística (1991). Ha desarrollado distintas investigaciones profesorales y pertenece a las Cátedra Hispanoamericana y a la de Miguel de Cervantes y Saavedra. Ha trabajado en la radio en programas sobre la lengua española.Actualmente reside en Madrid.

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