El propósito que nos anima al crear este nuevo blog es mantener vivo en el recuerdo ese retazo de tierra taína que nos vio nacer: Banes, acercando a todos los Banenses a través de la evocación de imágenes y recuerdos. Es el sitio virtual idóneo para detenerse a conversar, como en los viejos tiempos, relatando anécdotas que nos lleven definitivamente al reencuentro con el pasado. Complementa nuestra exposición una iconografía banense, así como una galería de banenses ilustres.

martes, 2 de febrero de 2016



1 - Introducción


Monografía creada por José Novoa Betancourt.
17 agosto 2008

2 - Conquista

Monografía creada por José Novoa Betancourt.
17 agosto 2008
En los planos culturales el amplio conjunto humano neolítico asentado en la zona banense, se caracterizó por hablar una sola lengua, en la modalidad ahora definida como Arauco insular, desarrollando además similares acciones socio culturales en cada comunidad, aunque no es factible estimar existiera una unidad política entre los diferentes asentamientos, elemento negativo que bien pudo ser utilizado inteligentemente por los conquistadores para su sometimiento.
Esa concentración aborigen propició que Diego Velázquez, durante su primer periplo conquistador visitara la zona de Baní en octubre de 1513, legando para la historia no sólo el hecho de la noticia sobre la comunidad indígena existente sino sobre todo, sin saberlo, arrojando leña al interminable debate histórico sobre la fecha más antigua de la fundación del Banes colonial porque algunos han asumido este primer contacto hispánico – aborigen y al dato aportado por Velázquez a la historia escrita, cual constancia del nacimiento de la localidad a la modernidad.
Los agricultores aruacos eran grupos sedentarios de perfil neolítico, organizados tribalmente, estructurados en un sistema de linaje sustentado en las relaciones de parentesco gentilicio y el reconocimiento de una jefatura. Ellos lograron una importantísima obra cultural, destruida por el genocidio conquistador, representada hoy pálidamente por los objetos y artefactos desenterrados por los arqueólogos.
La comunidad aruaca neolítica se asentó aprovechando las potencialidades geográficas del terreno banense, explotando sistemáticamente la agricultura de la yuca, acompañada de la pesca, la recolección y la caza. Entre el conjunto de comunidades debió existir una rica vida social sobre las leyes de la sociedad gentilicia, y no es de dudar su estructuración clánica, dentro de los patrones estructurales de la tribu matrilineal.
Si el conjunto de comunidades presentes en la zona de Banes se estableció sobre tales bases, como un cacicazgo, según adelantara el Dr. José Agustín García Castañeda, es un tema al cual la arqueología aún no ha dado una respuesta definitiva.
Las investigaciones arqueológicas informan en la actualidad la existencia de 76 sitios de diferente categoría aborigen, vinculados en menor medida al mesolítico y abrumadoramente neolíticos. Incluso en las proximidades de Nipe existen huellas del hombre del protoarcaico, tal vez cruzando por allí siglos antes que Colón, en una marcha que lo llevaría finalmente a la Isla de Santo Domingo.
Cuando el Gran Almirante Cristóbal Colón llegó el 12 de octubre de 1492 a la isla de Guanahaní, encontró allí indígenas que le sirvieron de guías hacía Cuba. Estos, por la ruta que siguieron, al parecer estaban interesados en conducirlo al segmento costero entre Gibara y Bariay; ellos, nada parcos en el intento de comunicarse, le indicaron por señas sobre las comunidades, asentadas en toda la zona. En la descripción que Colón creé entender sobre lo expuesto por los mencionados aborígenes, anota acerca de la existencia en el área de ¨ diez ríos grandes, y que con sus canoas no la pueden cercar en veinte días. ¨ El Almirante pudo exagerar o entender finalmente mal; pero nos parece claro el conocimiento por sus guías de la costa y los grupos humanos existentes.
Sobre la ruta indicada por los aborígenes hacía Cuba, llama la atención la clara dirección indicada hacía Gibara y no hacía el segmento entre Bariay y Banes ¿O tal vez fue que conociendo bien las corrientes y los peligrosos arrecifes coralinos de Punta Lucrecia extendidos entre las actuales bahías de Samá y Banes, los improvisados ¨ prácticos, ¨ no quisieron arriesgar la flotilla del Almirante a una posible catástrofe? Es una cuestión para la libre especulación.
Existe una estimación nueva sobre el viaje colombino y la zona de Banes. El 2 de noviembre de 1492, encontrándose fondeado en la bahía de Gibara, el Almirante decidió enviar a los marineros Rodrigo de Jerez y Luís de Torres para explorar el interior de la tierra descubierta. Ellos regresaron en la noche del día 5 e informaron haber visitado una aldea de unas 50 casas y unos mil habitantes. Tradicionalmente entre los lugares posibles de ese encuentro se pensó en El Yayal, comunidad próxima a la actual localización de la ciudad de Holguín. En la actualidad el ya fallecido Dr. José Manuel Guarch, estimó que ese lugar debió ser la comunidad aborigen ubicada en el cerro de Yagüajay, desestimando El Yayal porque fue sitio de posterior concentración aborigen.
En el año 1500 el piloto Juan de la Cosa, participante en el segundo viaje colombino realizó el primer mapa de Cuba en que se le definió como una isla y en este marcó correctamente al accidente geográfico denominado Cabo de Cuba (Cabo Lucrecia). Para realizar este mapa, primero donde se señala un punto de la zona geográfica banense, el piloto debió conocer algún croquis del Almirante sobre la costa nororiental cubana confeccionado por este en su primer viaje, porque el nuevo viaje colombino entre 1493 – 94, se centró en la costa sur cubana y no en la norte.
La zona de Banes no fue tocada a profundidad por los españoles hasta el proceso de la conquista, a pesar de su previa y posible revisión costera realizada por los bojeos a Cuba, primero el de Vicente Yánez Pinzón entre 1505 y 1507 y particularmente el realizado por Sebastián de Ocampo, por ordenes del gobernador Nicolás de Ovando; empresa partida de La Española con dos carabelas, entre abril y junio de 1509, con una duración de unos ocho o nueve meses, regresando a informar sus resultados entre enero y marzo de 1510.
La tarea encomendada a Ocampo según precisara el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo fue clara: ¨ a tentar si por vía de paz se podría poblar de cristianos la Isla de Cuba.¨ La expedición de Ocampo, una clara labor de inteligencia, se movió a partir de todas las informaciones acumuladas hasta el momento por los conquistadores sobre las zonas de ubicación de las comunidades aborígenes cubanas, comprobándolas y consolidándolas y fue en verdad el prólogo de la conquista.
A la llegada de Ocampo a La Española se encontró que el nuevo gobernante de La Española era el virrey Diego Colón, el que perfectamente enterado de las indicaciones reales sobre averiguar si en Cuba había oro y en espera de los resultados del bojeo exploratorio, determinó el inicio de la plena conquista de la Isla. Originalmente pensó el virrey en nominar para la jefatura del tema cubano a su tío Bartolomé Colón; pero la partida de este a España lo inclinó a nombrar al antiguo lugarteniente de Ovando, Diego Velázquez de Cuellar, poderoso encomendero local y hombre de probada experiencia militar, a mas de contar con el respaldo fundamental de Ginés de Pasamonte, tesorero real y hombre de confianza del monarca Fernando de Aragón.
La oficialización de la designación de Velázquez se realizó mediante la firma de un asiento o contrato, donde se le definió como Adelantado y teniente del virrey para la empresa. Los costos de la expedición Velázquez debía resolverlos a partir de su fortuna, con la promesa que luego la corona los redimiría. El dinero necesario fue completado por el tesorero de Jamaica Pedro Mazuelos y posiblemente por los genoveses Juan Francisco de Grimaldo y Gaspar Centurión, representantes en Sevilla de la banca ligur.
Iniciada la conquista de Cuba por Diego Velázquez en la primavera de 1510, al frente de unos 300 hombres, la acción española se centró primeramente en aplastar la heroica resistencia de Hatuey levantada en la parte más oriental de la isla, hasta que el líder indígena fue capturado y finalmente quemado vivo en la actual Yara. La derrota de los combatientes aborígenes permitió la fundación, a finales de 1510 o principios de 1511, de la Villa de Baracoa, en una región taina entonces densamente poblada y la confección de nuevos planes expansivos. Mientras se definían estos propósitos, para calmar a los ambiciosos conquistadores, experimentar con los aborígenes y apurar el proceso de creación de recursos alimenticios para sus futuros objetivos, a la convocatoria del Adelantado grupos de indios de las provincias cercanas del sur y del norte, trabajaron en Baracoa y sus estancias. Esa convivencia debió ser fundamental para las despensas conquistadoras como para la labor de espionaje desplegada sobre los indios.
En un momento no definido de 1512, a la orden de Velázquez, dos grupos de la hueste conquistadora se dirigieron hacia puntos considerados claves en el oriente de la isla con el objetivo de ocuparlos y pacificarlos para, sobre esas bases, ampliar el área de dominio colonial. Francisco de Morales se dirigió hacía Maniabón y Pánfilo de Narváez hacia Bayamo.
Para los autores del clásico ¨ United Fruit Company: un caso de penetración imperialista en Cuba, ¨ sustentados en una interpretación del texto de Ricardo Varona Pupo ¨ Banes. Crónicas, ¨ la expedición de Morales: ¨ marchó a conquistar la región Banes – Nipe, conocida como Cacicazgo de Maniabón.  Pero ese criterio nos parece incorrecto.
Según la propuesta de mapa elaborada en 1841 por José María de la Torre, el supuesto cacicazgo de Maniabón lindaba por la costa aproximadamente entre las bahías de Puerto Padre y Naranjo, mientras el definido Bani, lo hacía desde Naranjo a la península de El Ramón. Es decir, dos territorios diferentes. Incluso el propio Ricardo Varona que debió conocer esa información refiere que en el norte de Oriente estaban los cacicazgos de Maniabón y Bani.

Por tanto, es de suponer que la expedición de Morales se dirigió, como representa un mapa confeccionado por el Historiador Fernando Portuondo, hacia las zonas occidentales de la actual provincia de Holguín, es decir las comunidades comprendidas en general desde el actual El Yayal a las ubicadas en torno a la bahía de Gibara, incluyendo la zona oriental de la actual provincia de Las Tunas, municipios de Chaparra y Puerto Padre.
La incógnita es por qué no fue Morales a la poblada zona de Banes. Tal vez la respuesta se encuentre entre otras, en la relativamente dispersa información acumulada por los españoles hasta entonces, o a un resultado de la leyenda confeccionada años antes por el propio Colón al estimar, según dedujera de los aborígenes, que a cuatro jornadas de un cabo y un río (la bahía de Puerto Padre), existía una gran población. O para cerrar la especulación, también fuera una acción estratégica para cortarles a las comunidades de Baní una retaguardia.
Es sabido que Morales, hombre de confianza de Diego Colón, extralimitó sus funciones represivas, pretexto utilizado por el Adelantado para de inmediato deponerlo y enviarlo preso a La Española; más que dar justicia a los indios Velázquez se quitó por esa vía de un competidor peligroso. Estos acontecimientos debieron ocurrir cuando más a mediados de 1512, porque hubo tiempo de notificar al rey y que este, en una Real Cédula de 10 de diciembre de ese propio año, declarase haber sido informado de ¨ que Francisco Morales (…) ha fecho muchos excesos en el viaje que hizo, faciendo fuerzas e robos a las personas de las que consigo llevaba, (sic). ¨
El 4 de octubre de 1513, Velázquez arrancó desde Baracoa con la conquista definitiva del resto del país, luego de los resultados expansivos acumulados, de recibir el título oficial de Gobernador de Cuba y de repartidor de indios. Por mar marchó desde la Villa de la Asunción (Baracoa) hasta Banes, y por tierra desde esta zona hasta Bayamo.
¿Cuándo y por dónde llego a Banes? ¿Qué tiempo estuvo allí? ¿Qué relaciones estableció con los aborígenes? Son preguntas que después de casi 500 años, prácticamente siguen sin una respuesta precisa por la falta de documentación nueva localizada.
En su carta al Rey Fernando de Aragón explicándole su obra conquistadora, Diego Velázquez contó cómo llegó primero a las provincias indias de Baní y Barajagua ¨ donde estuvo quatro (sic) o cinco días, ¨ y aclara que, a su convocatoria, a un lugar geográfico ahora no precisado, ¨ vinieron allí los caciques e indios de las dichas provincias. ¨
De ese punto partió luego para las provincias indias de Mayyé y Bayamo. Hipotéticamente se ha considerado que el punto geográfico donde se realizó esta fundamental ¨ asamblea, ¨ estuvo en un espacio ubicado máximamente entre las zonas de la bahía de Banes y la península de El Ramón, marchando desde el lugar de la reunión, por una ruta terrestre ahora desconocida, al sur oeste, hacia el distante Golfo de Guacanayabo. El Dr. Fernando Portuondo marcó en un mapa el desembarco de Velázquez en un punto al norte de la bahía de Banes, mientras Leví Marrero, lo señaló en la Península El Ramón. Nosotros estimamos que ese punto pudo haber estado exactamente en la zona de la actual playa de Puerto Rico por las características de la navegación en el lugar. Años más tarde, describiendo en 1757 la bahía de Banes, el obispo Morell de Santa Cruz refirió testimonialmente: ¨ advirtiendo que solo se puede entrar yendo la marea para dentro (…) y es tanta la corriente que entra, y sale, que a mí ha sucedido estando dado fondo (…) con las anclas, e ir a la playa.¨
Creo importante apuntar además que la convocatoria a los caciques de Bani y Barajagua, probaba además la existencia por los españoles de un claro conocimiento de cuáles eran las principales comunidades aborígenes en la región y quiénes eran sus líderes.
Un velo de intensa penumbra oculta el crucial proceso del establecimiento de las Encomiendas en las tierras del actual Holguín entre 1513 y su extinción legal en 1542. Es indudable que en el área de Bani a partir de 1514 se instauraron varias encomiendas; pero aún sabemos muy poco de sus propietarios. Sólo conocemos de acuerdo al juicio de Residencia al ex gobernador Gonzalo de Guzmán que, en 1527, Diego de Ávila era allí dueño de una naboría y que otra, primeramente, de Alonso de Mendoza y Juan Mosquera, para esa fecha era poseída en un 50% por Manuel de Rojas, desconociéndose el otro propietario. Por cierto, Gonzalo de Guzmán era tan cercano a Velázquez que, en mayo de 1524, el testigo Andrés de Duero le declaró al Juez de Residencia Juan Altamirano que el Velázquez, a la hora del repartimiento de indios, no guardó orden ni igualdad, beneficiando primero a sus parciales, en primer lugar, a Gonzalo de Guzmán. Esa declaración, envidiosa en el fondo, arroja luz sobre el hecho de que había lugares indígenas más apetitosos que otros y eso nos lleva de inmediato a la importancia social y económica de Banes para los conquistadores.
Mientras la documentación histórica no facilite otros detalles, la arqueología mantendrá la primacía informativa. Las excavaciones realizadas desde la década de 1930 y sobre todo en el período revolucionario, ya han acumulada importantes datos muy útiles, para la interpretación sobre estos primeros tiempos coloniales en Banes.
Según valoraciones del MSc. Roberto Valcárcel, lugares destacados en la transculturación se encuentran principalmente en Chorro de Maíta, Potrero de El Mango, Loma de Baní, Cuadro de los Indios, Varela III y El Porvenir. Chorro de Maíta en particular tiene fechados de supervivencia hasta bien entrado el siglo XVI.
¿Cuál fue la convivencia entre conquistadores y aborígenes en Banes? Lo desconocemos; pero la gran insurrección anticolonial aborigen, vivida por oleadas entre 1520 y 1540 debió tener en el territorio, por su masa de población aborigen y su cultura, una sede importante, auxiliada por los espesos montes y las alturas montañosas que la circundaban. El fecundo historiador Jorge Ibarra Cuesta ha planteado la hipótesis de la existencia en Bani de una base territorial de resistencia a los conquistadores.
Al llegar en 1526 Gonzalo de Guzmán al cargo de Gobernador se le hizo conocer oficialmente lo que ya conocía por su propias vivencias: ¨ (…) en cada una de las provincias de las dichas villas andan e están muchos indios alzados e rebelados haciendo muchos males e muertes de españoles (…).¨Por tales razones el Rey Carlos V ordenó la realización de una represión feroz, autorizando ¨ que cualesquiera persona los pueda matar y prender y hazer (sic) todo el daño que quisieran. ¨ En la vecina Encomienda de Alcalá, en 1538, los indios fingían trabajar por el día, pero por la noche combatían a los colonialistas.
Pudiéramos especular mucho sobre todo lo ocurrido en las tierras del cacicazgo de Bani entre 1520 y 1540; pero lo que si es cierto es que hasta mediados del siglo XVIII no tendremos más informaciones documentales sobre Banes.

sábado, 18 de octubre de 2014



 ELIZABETH PEÑA UNA ESTRELLA QUE SE APAGA EN EL FIRMAMENTO DE  HOLLYWOOD




Lamento comunicarles a mis lectores banenses sobre la sensible pérdida de uno de los valores jóvenes de mayor talento, que nos ha llenado de positivo orgullo a todos los banenses y a la comunidad latina en los Estados Unidos.
A continuación me tomo el atrevimiento de transcribir los detalles del fallecimiento, así como una apretada, pero sucinta síntesis del quehacer artístico de nuestra recordada Elizabeth de la pluma de nuestro querido amigo Jorge Emilio García Portelles que fue el primero en darnos a conocer tan inesperada noticia en la red social Facebook:

La actriz cubanoamericana Elizabeth Peña, que comenzó su exitosa carrera en el cine como protagonista de El Súper (1979), falleció en un hospital de Los Angeles a los 55 años.
El deceso de Peña se produjo en el Cedars-Sinai Medical Center de Los Angeles, el pasado 14 de octubre tras un largo padecimiento. La información, fue confirmada por Gina Rugolo, representante de la artista, sin dar a conocer las causas de la muerte.
Nacida en 1959, en Elizabeth, Nueva Jersey, Peña fue llevada por sus padres a Cuba tras el triunfo de la revolución de Fidel Castro. Pero la familia regresó ocho años después y se asentó en el área de Nueva York.
Tras el retorno a Estados Unidos, su padre, el actor, escritor y director teatral Mario Peña fundó el Latin American Theatre Ensemble, compañía en la que su esposa, Estella Margarita Toirac laboró como administradora y productora.
El camino de la familia
Con esos antecedentes artísticos, era fácil predecir que Peña tomaría el camino de la actuación. En 1977 se graduó de la New York’s High School of Performing Arts y dos años después debutaría en la pantalla cinematográfica con un filme que devino un clásico del cine cubano en el exilio:El Súper, película de los realizadores Leon Ichaso y Orlando Jiménez Leal.
Peña volvió a trabajar con Ichaso en Crossover Dreams (1985), una película que contó con Rubén Blades en el papel protagónico y se exhibió en el Festival Internacional de Cine de La Habana.
Fueron los primeros pasos de una carrera de 35 años en Hollywood y en la televisión estadounidense, y que incluye filmes como La Bamba (1985), Down and Out in Beverly Hills (1986),Jacob’s Ladder (1990), Lone Star (1996) y Rush Hour (1998).
En el 2005 regresó al cine de temática cubana para representar el papel de la Miliciana Muñoz en The Lost City, película de Andy García con guión de Guillermo Cabrera Infante.
Con Sofía Vergara
Participó y dirigió capítulos en series de televisión como programas de televisión como L.A. Law, Dream On y Resurrection Blvd. En 2003, actuó y dirigió It Was Fun While It Lasted”, un episodio de la serie The Brothers Garcia.
También sumó su voz a The Incredibles (2004).
Su papel de mayor popularidad en años recientes fue la Pilar de la serie televisiva Modern Family (2013), en la que aparecía actuando como la madre del personaje que encarnaba la colombiana Sofía Vergara.
Este año interpretó el personaje principal en la serie Matador.
Le sobreviven su esposo Hans Rolla, y sus hijos Fiona y Kaelan.

martes, 17 de junio de 2014




 PÍO E. SERRANO
 
Gastón Baquero cumple 100 años

A Gastón Baquero el jazz no lo atraía
excesivamente. Sí sonreía cuando alguien le señalaba su
parecido con Charlie Parker. Como “The Bird”, el poeta
sabía convocar a las estrellas. No le gustaba, sin embargo,
la poesía afrocubana de Guillén; como Langston Hughes,
la consideraba excesiva y denigratoria. Sí disfrutaba de la
poesía africana y a él le debemos espléndidas traducciones
de Senghor y Gabriel Okara, entre
otros, para “exaltar la belleza y la
sensibilidad de una poesía que
muestra a la perfección la conmovedora
y magnífica espiritualidad
del hombre negro”.
De sus preferencias musicales
quedó en su casa de La Habana
una magnífica discoteca clásica. En
un rincón privilegiado, “el mozartino
”, reposaban los álbumes con
la obra integral del genio de
Salzburgo. Pero Baquero (Banes,
Cuba, 4 de mayo de 1914 - Madrid,
15 de mayo de 1997), siempre
sorprendente, era también un
apasionado de la comida cubana.
“Vénganse a comer, don Pío y doña
Aurora –decía Baquero con el
hiperbólico tratamiento que solo la
gracia criolla sabe administrar–, el
arroz con quimbombó que he
preparado”. Y reía, complacido, por
haber dado en Madrid con el
humilde vegetal meloso de la cocina
cubana. Reía con la transparencia del niño. Reía con la
sencillez de un inocente. Y continuaba sonriendo –y
sorprendiendo– al mostrar sus mágicas invenciones en las
que ponía a bailar un improbable rigodón a Manolita Sáenz
con Garibaldi o a Oscar Wilde dictándole a Toulouse-Lautrec
una imposible receta de un coctel tomada de Sarah Bernard.
En definitiva, repetía Baquero, tanto miente o es veraz el
poeta notario, apegado a la realidad, como el poeta
imaginativo y fabulador. Ambos responden a la necesidad
de guerrear contra el caos de la existencia, a la voluntad de
representación mediante la palabra.
Igualmente sorprendía Baquero al referirse a la
llamada generación origenista. “En rigor, no hay tal
generación de Orígenes”, repetía y señalaba, con razón, que
no había nada más heterogéneo que el desfile de obras de
cada uno de los presuntos miembros de la generación. El
mismo, desde el reflexivo y versicular Palabras escritas en
la arena por un inocente (1941) propone y comparte con el
lector un hechizo, una revelación. Nada de las enigmáticas
propuestas lezamianas ni de su barroquismo. Lo que no
impedía en Baquero el profundo respeto que sentía por
Lezama Lima: “a quien yo llamaba [1936], sin la menor
ironía, Maestro, como lo sigo llamando 50 años después”.
Tampoco dejó de sorprendernos Baquero, cuando
desde su temprano exilio –alejado de la soberbia
ampulosidad y gravedad de sus primeros espléndidos
poemas– instala en su escritura un encantado espejo que lo
devuelve en una lúdica e inesperada lucidez expresiva, en
la que la fantasía, el humor y el sueño se dan la mano de las
alusiones culturales más atinadas, de la sutil ironía y de un
leve escepticismo que se aúnan para recobrar con fruición
una memoria reinvencionada. Bastaría releer: ¨Marcel Proust
pasea en barca por la bahía de
Corinto¨o esa deliciosa humorada
¨Charada para Lydia Cabrera¨.
Poemas en los que Baquero se
despoja de una severidad anterior
para entregarse al gozo de la
palabra que libremente fabula y
viste la realidad de un nuevo
esplendor. Al poeta boliviano
Pedro Shimose le correspondió
recoger por primera vez este
asombroso cuerpo poético en
Magias e invenciones (1984). Y
hacia Baquero fluyó la
admiración de las nuevas voces
de la poesía española, desde
Francisco Brines a Luis Antonio
de Villena.
Lejos de cultivar el
desencanto y el resentimiento,
Baquero no dejó de fustigar al
régimen totalitario impuesto en la
isla, ni de repetir, con Milosz,
“rechazo la doctrina que se
adjudica el derecho a justificar los
crímenes cometidos en su nombre”; mientras, sus poemas
continuaban inscribiéndose en el encantamiento del
lenguaje.
Por otra parte, el forzado transtierro no lo ocultó,
el silencio hostil que borró su nombre hizo crecer un vacío
que los jóvenes poetas de la isla quisieron llenar
peregrinando a su casa madrileña para escuchar al
innominado, para rescatar al secuestrado. Con todo, Gastón
Baquero se ha convertido en el más influyente poeta de las
nuevas generaciones cubanas.
En su centenario Baquero continúa sonriendo y
sorprendiendo. Cada nueva lectura suya es un acto
fundacional. Y aunque presumía, desde un profundo sentido
del pudor, de su invisibilidad, lo cierto es que, Gastón
Baquero ha entrado en el reino de la Historia.•

Pío E. Serrano (Cuba, 1944), escritor y ensayista, dirige
la editorial Verbum, en Madrid. Tiene varios libros de
poemas publicados.

 Copyright © 2014 LINDEN LANE MAGAZINE

miércoles, 28 de mayo de 2014

Literatura

‘Fugas’, la evocación nostálgica de un escritor cubano radicado en Francia

El escritor William Navarrete dialogó con LaRepublica.pe sobre su última novela. Foto: internet
El escritor William Navarrete dialogó con LaRepublica.pe sobre su última novela. Foto: internet
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La segunda novela de William Navarrete cuenta la historia de una madre y su hijo intentando dejar Cuba.
Martin Calderón
@calderonpasache

El escritor William Navarrete dejó su natal Cuba en busca de libertad, y 20 años después presenta su segunda novela, ‘Fugas’, “la historia de la huida del poder”, un libro que le ha permitido “arreglar las cuentas con el pasado” a partir de las vivencias de una madre y su hijo que intentan huir de la isla.
Navarrete radica en Francia y ha cursado estudios de civilización hispanoamericana en la Universidad de La Sorbona París IV. Ha trabajado como periodista, profesor, curador de arte y traductor para organizaciones internacionales de Naciones Unidas. Estuvo recorriendo el Perú durante un mes y LaRepublica.pe aprovechó su estadía para obtener detalles de su obra.
¿Cómo describe su novela?
Es la historia de la huida del poder en cualquier circunstancia. No tiene que ser exactamente de un dictador, sino del que suele ejercer un grupo de individuos sobre los demás. Puede ser el poder del padre sobre la familia, el poder del padre sobre la madre, el poder de la madre sobre el hijo, el poder de los compañeros de estudio sobre los más débiles. La terrible circunstancia del poder. Los personajes son prisioneros de una situación que heredaron, que es cultural e histórica. Están en una especie de telaraña y tienen que salir de ella, pero no es fácil. En el caso específico de Fugas, sucede en Cuba, que es una isla cerrada y con un régimen bastante hermético. Hay herencias culturales que acrecientan esa sensación de sentirse indefenso ante el mundo, ante la coyuntura.
Es sobre la libertad individual…
Sí, sobre el derecho y el deseo de ejercer la libertad individual en cualquier circunstancia, en cualquier lugar del mundo. No tener un látigo arriba, venga de un presidente dictador, de un padre, un hermano o un novio que le hace la vida imposible a su pareja, a eso le llamo la masculinidad del poder.
¿Qué lo motivó a escribir esta novela?
La vida en Cuba. El hecho de haber vivido esas circunstancias, aunque el libro no es autobiográfico. He visto muchos casos similares al mío. La acumulación de esas historias. Y tenía ganas de hacer una catarsis, arreglar las cuentas con el pasado.
¿Cuándo decidió dejar Cuba y qué lo motivó a hacerlo?
A los 12 años tenía ganas de irme de Cuba, cuando tuve consciencia del país en que vivía, dije: ‘tengo que ponerme a salvo de aquí, no puedo echar a perder mi vida en un país de consignas, de discursos vacios, donde me monitoreen y me obliguen a asistir a eventos que no tienen nada que ver con mi vida ni con mi forma de ver ni pensar. Claro, uno no se puede ir tan fácilmente de Cuba. Hay un tiempo de espera, sobre todo en una época, que es la que describo en Fugas, y entre tanto tienes que seguir viviendo, tienes que inventarte el amor, el deseo, los amigos, la música, la naturaleza. Son fugas en varias circunstancias.  Hay que fugarse de la realidad para poder sobrevivir; si no, te suicidas.
Usted es muy crítico con el gobierno cubano…
Ni siquiera del gobierno cubano, porque no existe tal gobierno. Es una especie de poder oscuro. Un gobierno ejerce una influencia positiva en la ciudadanía o tiene un proyecto de estado. En Cuba no hay proyecto, es simplemente una cosa hermética, una familia en el poder.
¿Hacia dónde va Cuba?
Me parece que va hacia una serie de reformas para enriquecer a algunos de una cúpula, una nueva clase semi burguesa que está gestándose como los millonarios chinos que los hay hoy, mientras que el resto sigue trabajando como esclavo.
Leí que concibió su novela como un pentagrama. ¿Cuál es su relación con la música?
Mi relación con la música es que soy cubano. Cuba es una isla esencialmente musical. La manifestación artística en la que ha sido más poderosa y en la que más influencia ha ejercido en el mundo entero ha sido en la música. Posiblemente sea el país que más ritmos tiene o más ritmos ha dado. Incluso cuando hablamos, lo hacemos de forma musical, tenemos una forma de hablar que parece que estamos cantando. Es algo muy típico en el habla cubana. La música permea toda la sociedad, viene de la influencia española y de la influencia africana. Los ingredientes exactos entre negro y blanco crearon esa musicalidad especial.
Y la música está presente en toda mi obra. Mis primeros libros fueron sobre la música en forma de ensayo. Los escribí en francés.
¿Usted no tiene problemas en escribir novelas en español o en francés?
Yo me fui de Cuba hecho y derecho, ya había empezado mis estudios de Historia del Arte y siempre tuve una relación muy particular con las palabras, es más, mi madre es profesora de literatura, filóloga de profesión. La literatura siempre estuvo presente y para mí siempre fue una especie de refugio tanto como lector y escritor, eso hace que mi lengua sea y será siempre el español. El francés lo aprendí académicamente; fui a la Sorbona a estudiar, pero no creo que pueda ser una lengua en la cual yo pueda escribir novelas. Me sentiría prisionero de la lengua. Yo puedo escribir ensayos en francés, artículos de reflexión, pero la literatura, que es visceral, es algo del corazón, de la entraña misma, no me quedaría bien en francés, me parece que me faltan las palabras. Conocer una lengua es muy difícil. Está llena de matices. Ni con más de 20 años de vida en Francia sé exactamente a qué corresponde el matiz de una expresión; hay que ser francés para saberlo.
Su madre le inculcó el amor por la literatura y usted consiguió viajar a Francia ¿Se siente un cubano privilegiado?
No, yo no tuve ningún privilegio. Yo busqué la forma de salir por mis propios medios. En 1989 permitieron, por primera vez, que un cubano que tuviese una carta de invitación pudiese salir.
Mi madre se fue mucho antes de Cuba, por eso te decía que Fugas no es autobiográfica. Allí madre e hijo salen juntos,  eso no tiene que ver con mi propia vida. Cuando me fui a Francia, yo podía regresar luego de tres meses, pero arreglé mis papeles y me quedé, luego me hice ciudadano francés y me quedé ahí.
DATO: ‘Fugas’ está a la venta en la librería La Familia, ubicada en Miraflores, Lima.
TOMADO DE:http://www.larepublica.pe/27-05-2014/fugas-la-evocacion-nostalgica-de-un-escritor-cubano-radicado-en-francia

sábado, 17 de mayo de 2014

Homenaje a un poeta casi olvidado.
Escrito por María Teresa Villaverde Trujillo Martes, 13 de Mayo de 2014.

Varios grupos de intelectuales y escritores del exilio organizaron en distintas regiones de España un merecido homenaje a este poeta cubano con motivo del centenario de su nacimiento.
En numerosas ciudades del exilio cubano en Norteamérica también se rindió tributo de admiración en la fecha de su fallecimiento. Igual un grupo de exiliados cubanos de New York y New Jersey ofreció su homenaje al poeta en el parque en West New York,
En New Jersey, frente a la estatua de Jose Martí.
…y tuvo que abandonar su tierra natal
Gastón Baquero, uno de nuestros poetas cubanos más destacados, nació el 4 de mayo de 1914 en Banes, pueblo perteneciente entonces a la provincia de Oriente ya que hoy esta zona es parte de la provincia de Holguín. Graduado de Ingeniero Agrónomo, nunca ejerció esa profesión sino que su nombre va unido a la actividad literaria: poeta, escritor y periodista del siglo XX.
En 1959 al instalarse la revolución socialista del gobierno que afloró en la isla bajo el poder de Fidel Castro, Baquero muestra y mantiene una aversión –un repudio, un rechazo - al nuevo gobierno dando a conocer al pueblo cubano lo que él consideraba una burda manipulación del gobierno cubano tomando la figura y pensamiento de José Martí. Así escribió Gastón Baquero en 1959:
"No hay comparación posible entre Martí y la realidad cubana actual. Es algo de pena que alguna persona se atreva a equiparar la personalidad de Martí o a poner a Martí como un precursor de todo esto: de las colas, del hambre, de la dictadura…"
Nuestro poeta y escritor se ve obligado a irse del país en marzo de 1959, increíblemente escoltado y protegido por tres embajadores extranjeros para salir de la isla a la que nunca regresó. Marcha hacia la Madre Patria; y a La Habana le deja dedicada:
"yo te amo, ciudad, /
porque te veo lejos de la muerte, /
Porque la muerte pasa y tu la miras /
En Madrid -acogido con cierto beneplácito- logra trabajar en el Instituto de Cultura Hispánica, en Radio Exterior de España, en la Escuela de Periodismo; …y escribe ensayos literarios para varias publicaciones.
En tanto esa actividad –poco a poco- lo da a conocer ampliamente en la península ibérica, en Cuba, su tierra natal, por orden de la dictadura socialista su nombre era borrado de la lista de autores nacionales y se prohibió por largos años la publicación o simple mención de sus obras. Silencio total desde 1959 hasta el año 1994, cuando ¡no sabemos como!, en la Universidad de La Habana se ofrece una conferencia sobre su obra poética. Pero sin publicación.
En La Habana -en los años 40s- Gastón Baquero mantuvo una estrecha relación con el grupo intelectual “Orígenes” dirigido por José Lezama Lima, su también fundador. Al mismo grupo pertenecieron entre otros Virgilio Piñera, Cintio Vitier y Elíseo Diego, Lorenzo Garcia Vega, y otros.
Además colaboró en la creación de las revistas literarias Verbum, Espuela de Plata, y Clavileño. Es este un tiempo en que la publicación de sus “poemas” lo sitúa, destacándose en la literatura cubana. E igual se sitúa dentro del periodismo llegando a ser jefe de redacción del Diario de la Marina, desde 1945 hasta 1958 manteniendo a su vez dos secciones "panorama" y "aguja de marear''. Fue su último empleo en Cuba. Sus reseñas políticas y culturales de aquel entonces lo destacaron enormemente, dentro y fuera del país.
Fue miembro correspondiente de la Academia Nacional de Artes y Letras.
Obtuvo varios premios periodísticos entre ellos en1944 el Justo de Lara;
y en 1948 se le otorgó el Primer Premio Juan Gualberto Gómez.

"Soneto para no Morirme"
Escribiré un soneto que le oponga a mi muerte
un muro construido de tan recia manera,
que pasará lo débil y pasará lo fuerte
y quedará mi nombre igual que si viviera.
Como un niño que rueda de una alta escalera
descenderá mi cuerpo al seno de la muerte.
Mi cuerpo, no mi nombre; mi esencia verdadera
se incrustará en el muro de mi soneto fuerte...
De súbito comprendo que ni ahora ni luego
arrancaré mi nombre al merecido olvido.
Yo no podré librarle de las garras del fuego,
no podré levantarle del polvo en que ha caído.
No he de ser otra cosa que un sofocado ruego,
un soneto inservible y un muro destruido.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Gastón Baquero perenne y frágil en el azogue

En el centenario del poeta y periodista Gastón Baquero
“La fotografía es el advenimiento de yo mismo como otro”: R. Barthes
I
Miren la mirada del poeta: miren sus ojos en la cavilación. Un sofá descosido y sucio resguarda su espalda. ¿Qué designio el de este hombre con esos párpados desbordados de nostalgia, y la pesadumbre en el rictus de los labios? José Gastón Eduardo Baquero y Díaz (Banes, Cuba, 4 de mayo, 1914 – Madrid, España, 15 de mayo, 1997): Gastón Baquero, o mejor: Gastón, así de simple, como él quería que los jóvenes poetas cubanos, de paso por Madrid, lo llamaran.
II
Centenario de uno de los grandes poetas cubanos de todos los tiempos. 4 de mayo, domingo en un celaje incierto todavía. “Y porque sabe Dios es también el horror y el vacío del mundo”: el acoso perenne, la infamia. “Y porque Dios está erguido en el cuerpo luminoso de la verdad / como en el cuerpo sombrío de la mentira”. Caminamos por el mundo los cubanos con nuestros poetas desnudos en jardines de geranios taciturnos. Transitamos la siesta de la tarde con la memoria intacta con una “camisa / vieja y destartalada / como el ataúd de un ajusticiado”. Siempre que veo al poeta de Banes mirándome con esa sed que brota de su gesto errabundo, me detengo un rato para conjurar mi soledad con la suya.
III
Hay una lámpara inclinada en el soto de cuadernos. Unos cordeles eléctricos configuran enlaces en la brecha. Selva de palabras amontonadas en los quicios. El poeta se sabe escoltado por cadencia caligráfica de argumentos. Quien se fije bien podrá ver un tomo de José Martí colocado en la cima del collado de libros: ¿los Diarios, los Versos Sencillos, Nuestra América, Flores del destierro…? Gavetas, cajas, pergaminos. Un ventilador roto no farfulla rachas. Polvo y consonancia. Cartapacios de abrumados legajos. Traje oscuro. Sobre las piernas las manos. El nudo de la corbata remata el torso. Miren la mano derecha: un delta equilibrado y calmoso conforma una arquitectura de sigilosa y afligida pronunciación. Silencio. La luz de la cámara susurra el jadeo. El poeta traza el punctun (al decir de Barthes) de estos retratos: no tanto la mímica general, sino la actitud en el instante: es cansado quevediano: aquí estoy en las ruinas de mi yo: “Y si soy sueño, soy un sueño que ya no puede ser borrado”.
IV
“A veces tu recuerdo me hace daño / como un alfiler clavado en la palma de la mano. / Pero me das tiempo intemporal, lo eterno, / el olvido del mundo y de esas horas /que nos van empujando lentamente al vacío”: le moduló el poeta a Berenice en una apacible canción triste y humilde para invocar nombres.
V
Las emociones: mis inquietes son propósitos que intentan definir el simulacro del poeta en su estudio, espacio de incertidumbre: espectáculo doble: yo miro, pero él también mira: aspiración y desafío: curiosidad y reto: Spectrumdual, diría Roland Barthes. El poeta en complicidad con el fotógrafo ha conformado un hecho, un hacer, una delineación empírica, presunción de las potenciales miradas. Todo referente es ficción: el poeta expatriado lo sabe: lo pone de manifiesto frente a nosotros. Se expone, se desnuda. Impele sus arcanos sobre la ingenuidad de nuestros alarmes. Echen un vistazo a la insinuación (¿metonimia?) de toda la puesta en escena (máscara: sentido: pureza): ofrenda: glosa: performance: enunciado: soy al margen de lo que ustedes piensan que soy, parece exclamar —en la elipsis de sus muecas (“La vida no es sino una sombra errante”)—, el autor de Poemas Invisibles (1991). “Yo no sé escribir y soy un inocente. / Nunca he sabido para qué sirve la escritura y soy un inocente. / No sé escribir, mi alma no sabe otra cosa que estar viva”: aquí el empeño a la luz: aquí lo expongo al tiempo de la conciliación.
VI
Manos de albañil y alfarero: resplandor alucinante de la sombra frente al azogue. La remembranza: prosodia que martillea la presencia: es: emanación. Las manos del poeta se prorrogan más allá de su cuerpo: “Sintiendo mi fantasma venidero / bajo el disfraz corpóreo en que resido, / nunca acierto a saber si vivo o muero / y si sombra soy o cuerpo he sido”. Albañil que levanta una perpetua y serena música; alfarero en “la noche interminable de los ciegos”. En la orfandad del exilio, el poeta sueña el sueño de la soledad en un vergel habitado por infantes ansiosos que mastican gladiolos en contornos nebulosos: sahumerios manchados de vidriosas sutilezas.
VII
Contingencia fraterna. Modelo (poeta) y fotógrafo en complicidad signada en un espacio en el que la semántica se taja y se corrompe a favor de concurrencias: entronques: retumbos: ecos en la tramoya del deseo. La fotografía: relato espurio: subversión mitológica. Las fulguraciones aquí, se apropian de las manos: extensiones que reverberan en la dicotomía: Mirada del espectador (lector)/Mirada del poeta mirado por el artista de la lente. “Parece que estoy solo, / diríase que soy una isla, un sordomudo, un estéril. / Parece que estoy solo, viudo de amor, errante”. Pero, no: el tiempo fotográfico eterniza “los dolorosos bosques de la memoria”.
VII
Los cubanos cargamos con nuestros poetas en este éxodo de 55 años: desvaríos, incendio de luz, crepúsculo descalzo, girasoles mudos... Testamento del pez “como un río de abejas silenciosas, / como un rostro inocente de manzana, / como un niño que dice acepto y pone su mejilla” como el desdeño de todos estos años. La poesía de Gastón Baquero nos advierte que “habrá testigos, y si no es el hombre será / el cielo quien recuerde siempre / que ha pasado un rumoroso cortejo, lleno de vestimentas” y tulipanes marchitos. Miren sus ojos de adagio assai rabiosamente lamiendo el ángelus que nos quitaron.
TOMADO DE:  http://www.cubaencuentro.com/cultura/articulos/gaston-baquero-perenne-y-fragil-en-el-azogue-317826